Mindful Marketing y el sector financiero

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¿Sabías que el Mindfulness y el Marketing guardan una relación más estrecha de lo que crees? En esta nueva entrada de Finéfilos venimos a hablarte de cómo se ha forjado esta unión y cómo el Mindful Marketing se ha convertido en una tendencia en alza con mucho potencial para aplicar al sector financiero.

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Seguramente ya conoces, o has oído hablar, del Mindfulness. El Mindfulness es una técnica terapéutica que persigue la conciencia completa del momento actual. En los últimos años se ha puesto de moda en los departamentos de Recursos Humanos y se ha convertido, para muchos, en un estilo de vida. Pero, realmente surgió en Occidente en la década de los 70, a través de Jon Zabat-Zinn.

Hay que comprender que vivimos en una sociedad vertiginosa, impulsada por la velocidad de las relaciones sociales, los negocios y la información. De modo que, el estrés y la salud mental están en boca de todos hoy día. Por ello, el Mindfulness se manifiesta como una forma de paliar este problema, ya que se basa en un estado mental que se centra en el aquí y en el ahora, dejando atrás las ansiedades, dudas e incertidumbres que nos rondan, y persiguiendo en su lugar un estilo de vida saludable y al mismo tiempo consecuente con nuestros valores cívicos.

Entonces, ¿a qué se refiere el término Mindful Marketing?

Pues, como podrás deducir, proviene del concepto Mindfulness. La diferencia es que el Mindful Marketing apela a empresas o marcas en vez de a personas.

La Responsabilidad Social Corporativa es ya una premisa obligatoria en cualquier gran empresa. Debido a la inmensa oferta y cantidad de competencia en un mismo sector, los clientes han dejado de guiarse por los clásicos estándares de calidad/precio. Hoy buscan valores humanos con los que puedan sentirse identificados y reclaman a las empresas responsabilidades en diferentes aspectos de la sociedad. 

En definitiva, las empresas se han convertido en protagonistas de los asuntos públicos, en la medida en que los usuarios demandan que estas participen e intervengan por ellos en estas cuestiones, incluso más que los partidos políticos y asociaciones de turno. Elegir una empresa es ya una cuestión de principios.

De esta manera, el Mindful Marketing es una herramienta que las compañías pueden utilizar para diferenciarse del resto de competidores, y así posicionarse como una marca preocupada por la satisfacción colectiva. Ya que esta metodología gira en torno a la idea de identificar tanto conflictos en la sociedad, como efectos de acciones de la compañía en esta, para después poder aportar impactos positivos.

En términos generales, podemos decir que el Mindful Marketing es el conjunto de acciones de comunicación y marketing que tienen como objetivo llegar de forma más consciente a los clientes y que está íntimamente ligado a la reputación y el valor añadido de las empresas.

 ¿Cuál es la relación con el sector financiero?

El Mindful Marketing supone un cambio radical en la estrategia tradicional de las entidades financieras, puesto que puede parecer paradójico no transmitir el factor económico como piedra angular de la compañía.

Es necesario darle una vuelta de tuerca a la filosofía de la empresa. Pasar a segundo plano las características y beneficios de los productos y servicios financieros que ofrece, y colocar en su lugar una estrategia transversal de solidaridad, sostenibilidad y responsabilidad social que aporte valores intangibles, pero tan, o más importantes, que los económicos.
Definitivamente este cambio puede marcar la diferencia en un sector que por sus particularidades suele provocar reparo en los clientes y que, por tanto, se encuentra permanentemente en riesgo reputacional. Frente a ello, solo la comunicación y el marketing son capaces de generar la confianza, empatía y fiabilidad que las empresas necesitan para nadar en un clima reputacional favorable a sus intereses.

4 claves para aplicar el Mindful Marketing

Empatía

El primer paso a la hora de aplicar este método es hacer un ejercicio de profunda reflexión sobre las preocupaciones de la sociedad, y, por ende, de los clientes. Una vez que se haya hecho este análisis, la clave es centrarse en la causa del problema e intentar atajarlo desde su raíz. 

Asimismo, es fundamental utilizar la empatía para ofrecer soluciones financieras adaptadas a las necesidades que se han identificado previamente. Para ello, será imprescindible recurrir a la escucha activa como técnica. Con la que llegaremos a saber cuál es la principal inquietud del cliente potencial, la cual, automáticamente, pasará a ser la de la empresa. Es lo que se conoce como “dolores” del cliente.

En la actualidad, los grandes empresarios se relacionan con el concepto de visionarios. Adelantarse a las demandas de los usuarios se entiende como un valor añadido para las empresas según explica el periodista y experto en comunicación José Antonio Zarzalejos.

La cercanía, el trato personalizado y la confianza son recursos que no pueden faltar en una estrategia de Mindful Marketing.

Define tus valores

Este segundo peaje no consiste en elegir unos valores al azar que puedan representar a cualquier compañía, sino escoger valores únicos y coherentes que cumplan con un compromiso social real que esté alineado con el objeto de negocio de la compañía.

Las tendencias del mercado se vinculan, más o menos, a valores positivos. Y como hemos visto anteriormente elegir un servicio financiero o empresa se ha convertido más en una decisión de carácter moral o ética, que económica o relacionada con la rentabilidad.

La responsabilidad no puede quedarse en una acción aislada, como una campaña o promoción concreta. Por el contrario, debe ser el denominador común de toda acción y estrategia de la compañía, debidamente implementada desde el gestor o comercial, hasta el equipo directivo de la entidad financiera. 

Las empresas que se resisten y eluden esta nueva tendencia de Responsabilidad Social Corporativa acabarán pagando con el precio de su reputación, que se verá finalmente mermada.

Además, estos valores no son inamovibles ni estáticos, sino que deben revisarse y evaluarse cada cierto tiempo, pues en la sociedad van surgiendo valores nuevos que se imponen a los anteriores.

Igualmente, hay que tener en cuenta que estos valores deben mutar hacía el relato corporativo, que es la narrativa que cuenta el por qué y el cómo de la empresa, o lo que es lo mismo, su visión y misión de negocio, que deben ser comunicados desde el plano de la emoción a través de la técnica del storytelling, con el fin de conseguir el engagement deseado.

Busca la felicidad en tu empresa

Las personas son el activo más importante que posee una compañía, y fomentar la felicidad de estas en su trabajo diario es clave para esta metodología.

Según una encuesta de Gallups, las personas que reciben elogios por su trabajo  están más comprometidas con su empresa en un 67% que las que únicamente reciben críticas. Es hora de acabar con el “No news, good news” y acostumbrarse a hacer un feedback positivo del trabajo diario de los empleados, e incluso de los clientes o proveedores. Cada acción cuenta.

Además de valorar el trabajo de los empleados, el teletrabajo es otra opción para crear un buen ambiente laboral, pues así sentirán que su vida personal también es importante para los intereses de la compañía.

Transparencia

El término de “síndrome de empresa desnuda” acuñado hace un par de años por la consultora de comunicación Llorente y Cuenca es hoy una realidad. La información de las empresas fluye sin control de dentro a fuera y viceversa, por lo que, toda información empresarial será asunto público tarde o temprano. Esto, más allá de ocasionar el susodicho síndrome, debe ser tomado como una oportunidad para mejorar la transparencia empresarial que a su vez es demandada por los consumidores, hoy jueces de las acciones empresariales. 

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