¿Nos planteamos en nuestro día a día cómo afrontaremos nuestro futuro financiero?

futuro financiero

Estos días me he puesto en contacto con amigos y conocidos para preguntarles si se están preparando conscientemente para el momento en que termine su vida laboral y comience lo que solemos llamar jubilación. Es decir, para su futuro financiero.

Cuatro sencillas preguntas: 

-¿Sabes qué pensión recibirás?

-¿Quieres mantener tu calidad de vida?

-¿Estás ahorrando? 

-¿Qué opciones tienes?

No sé si calificarlo de sorpresa, pero muchas personas no planifican ese momento y, de aquellas que hacen algo al respecto, la mitad no lo ha planificado realmente, sino que tienen algún producto financiero a largo plazo porque o bien, lo tienen vinculado por la contratación de producto de activo o bien, tienen algún plan de empresa. Pero en su mayoría, no lo han planificado conscientemente estableciendo la opción más conveniente para ello.

Algunos datos sobre el futuro financiero de los españoles

Según el Observatorio Caser de Pensiones, el 70,8% de las familias españolas reconoce no estar ahorrando para su jubilación y el 66% dice no haberlo hecho nunca.

La pensión media en España es del 72% del salario, frente al 49% de la OCDE. ¿Puede España mantener este nivel de generosidad en las pensiones? Los expertos son pesimistas y responden negativamente a estas preguntas, dado el déficit presupuestario de la Seguridad Social, que ronda los 100.000 millones. Se basan en el hecho de que dentro de unas décadas la población española será predominantemente de edad avanzada y tendrá que hacer frente también a la jubilación del baby boom, lo que inclinará la relación entre trabajadores activos e inactivos a la baja.

Además, el informe Pension Markets in Focus, publicado por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) muestra datos muy diferentes entre las familias españolas y las europeas en cuanto a la previsión para la jubilación. Mientras que en un país como Dinamarca, sus ciudadanos tienen ahorrado el equivalente al 209% de su PIB (Producto Interior Bruto) en planes de pensiones y otros instrumentos específicos para la jubilación, en España sólo llegamos al 14,3%.

Y es que, al parecer, los españoles no tienen disciplina para hacerlo, ya que el 40,4% considera sin duda que debería ser obligatorio que las empresas crearan y fomentaran planes de pensiones para sus trabajadores. Además, incluso el 28,4% piensa que esta contribución debería fomentarse de alguna manera.

En la dificultad mencionada anteriormente para planificar nuestro futuro financiero solemos encontrar excusas como la infinidad de gastos a los que tenemos que hacer frente.

Hacia una población envejecida

Es un hecho que España se enfrenta a un grave problema de envejecimiento. Actualmente, los ciudadanos mayores de 65 años representan el 21% de la población. Sin embargo, si no hay cambios significativos en los flujos migratorios y en las tasas de natalidad, en 2029 la tasa de  personas mayores de 65 años se situará en torno al 25% de la población, y el 30% en 2060.

Hay dos circunstancias que afectarán al sistema de pensiones al mismo tiempo. La primera es que, desde 2020, los ciudadanos que nacieron durante el boom de la natalidad de los años 60 y la primera mitad de los 70 del siglo pasado han empezado a jubilarse.

España es uno de los países con mayor esperanza de vida del mundo. Para el sistema de pensiones, este hecho significa que el periodo medio de vida después de la jubilación, por lo tanto de la percepción de la prestación, está aumentando, y ahora, a pesar de la prolongación de la vida laboral, ya es de 17 años.

La segunda circunstancia es que, como ya he señalado, a menos que se produzca una inversión significativa de los flujos migratorios, no habrá suficientes cotizantes para hacer frente al fuerte crecimiento de los pensionistas que, seguramente, se producirá.

El problema es que con toda esta coyuntura, el sistema actual de previsión social parece que no será sostenible en el futuro.

Además, el Fondo de Reserva, también llamado la hucha de las pensiones (fondo de estabilización y reserva para atender necesidades futuras en materia de prestaciones contributivas) se ha ido agotando en estos tiempos de crisis, pasando de 67.000 millones de saldo a los escasos 2.000 millones con los que cuenta en la actualidad, por lo que parece necesario cambiar el modelo.

¿Qué tener en cuenta a la hora de planificar nuestro futuro financiero?

Ante esta situación se hace imprescindible ordenar y planificar las finanzas personales durante la vida laboral, con el fin de llevar una jubilación con una buena salud financiera.

No creo que nadie vaya a venir a sacarnos las castañas del fuego, así que tenemos, por tanto, que preparar un plan complementario al sistema de previsión social público.

Estos son los aspectos que debes tener en cuenta:

-¿A qué edad aproximada me jubilaré?

-¿Tengo ya un plan de ahorro o un plan de pensiones tradicional?

-¿Se jubilará mi cónyuge o pareja al mismo tiempo que yo?

-¿Dónde pienso vivir cuando me jubile? ¿Se mudaré a un lugar menos costoso? ¿Voy a alquilar una vivienda?-

-¿Quiero viajar o dedicarme a una nueva afición que puede resultar cara?

-¿Quiero dejar patrimonio  como legado?

Consideremos también un par de imprevistos que pueden complicar su jubilación: Gastos de salud y cuidados de larga duración.

La mayoría de nuestras necesidades sanitarias están cubiertas por el sistema sanitario público español, pero no todas. Hay tratamientos médicos que pueden mejorar la calidad de vida y que, algunos de ellos, no están incluidos en los servicios públicos.

Una buena planificación financiera para nuestra jubilación se hace, y debe hacerse, para no depender de la bondad de los demás ni ser una carga para nadie. Por ello, es necesario reservar una parte de los ahorros por si, en algún momento, se prefiere ir a vivir a una residencia o se ve obligado a estar bajo el cuidado de profesionales.

Hay que considerar que habrá gastos imprevistos en la vivienda habitual. Según los expertos, estos  gastos son el contratiempo financiero más común para los jubilados.

Empieza a ahorrar hoy mismo

El cambio a un modelo de financiación individual que complemente el sistema público será absolutamente necesario si queremos mantener la calidad de vida que tenemos cuando lleguen estos años. Y esto es algo que no se puede dejar para el último momento. Cuanto antes empecemos a ahorrar, más fácil será.

En resumen, la necesidad de complementar las pensiones públicas se hace cada vez más evidente y será decisivo ahorrar e invertir cuanto antes. Es muy importante tener en cuenta que el interés compuesto, así como otros factores, hacen que cuanto antes empecemos a ahorrar e invertir esos ahorros, más fácil será generar un colchón financiero que necesitaremos para vivir un futuro de calidad financieramente hablando.

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